21 de agosto de 2019

Domingo XXI del Tiempo Ordinario 25 de agosto de 2019



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 13, 22-30

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando. Uno le preguntó:
--Señor, ¿serán pocos los que se salven?
Jesús les dijo:
-

16 de agosto de 2019

Domingo XX del Tiempo Ordinario 18 de agosto de 2019



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 12, 49-43
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla!
¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división.
Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra».
Palabra del Señor

13 de agosto de 2019

La Asunción de la Virgen María 15 de agosto de 2019



Terminado el curso de su vida terrena, la Virgen María fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial. Esto es lo que definió como dogma revelado por Dios el Papa Pío XII, el día 1 de noviembre de 1950. Aquí no se dice si la Virgen murió o no murió, terminado el curso de su vida terrena. El sentir mayoritario de la tradición eclesial ha creído que, por semejanza con Cristo que sí murió, también murió la Virgen María, aunque la definición dogmática de la Asunción silencie la muerte de María. Unas frases del prefacio de la misa de esta fiesta podría sugerir lo contrario, cuando afirma: “con razón no quisiste, Señor, que conociera la corrupción del sepulcro la mujer que, por obra del Espíritu Santo, concibió en su seno al autor de la vida, Jesucristo”. Por eso, cuando hablamos de la Asunción de María preferimos hablar de dormición y de tránsito, más que de muerte. Dejando a un lado cualquier discusión sobre este tema, lo que hoy nos gusta pensar y creer a los católicos es que la Virgen María pasó de este mundo directamente a los brazos de Dios, a los brazos de su Hijo, en el momento mismo en el que terminó el curso de su vida terrena. Tampoco creo que debamos hablar hoy de la gloria celestial, el cielo, como de un lugar físico, que está situado arriba, y, consecuentemente, el lugar al que fue llevada la Virgen María. El cielo como lugar físico no es defendido hoy por la teología actual; no está, pues, ni arriba, ni abajo.

9 de agosto de 2019

Domingo XIX del Tiempo Ordinario 11 de agosto de 2019


LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 12, 32-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.
Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón.

1 de agosto de 2019

La Transfiguración del Señor 6 de agosto de 2019


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Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo. Este es el mensaje principal. Los apóstoles eran judíos practicantes, que creían con certeza que lo que les salvaría era el cumplimiento de la Ley judía, la ley que Dios les había transmitido a través de Moisés y de los profetas. Jesús mismo era un judío practicante de la Ley, pero Jesús no había venido a abolir la ley de Moisés, pero sí a perfeccionarla. A partir de ahora, ellos, los apóstoles, lo que debían hacer es escuchar a Jesús y seguirle a él como único maestro, como única ley, como única palabra de Dios. Nosotros hoy, si somos verdaderos cristianos, no tenemos ningún problema en creer que lo que nos salva es la fe en Jesús, no las obras de la Ley judía. Pero los apóstoles todavía no habían descubierto esto y, por eso, la voz del Padre que les dice desde la nube que crean en Jesús y le sigan, era algo nuevo para ellos. A partir de ahora deben escuchar sólo a Jesús, porque sólo él, Jesús, es el predilecto del Padre, superando la ley de Moisés y de los profetas. No les dice que olviden la Ley, sino que la superes, como ha hecho Jesús, su Maestro. Tampoco nosotros, los cristianos de hoy, debemos intentar abolir las leyes religiosas, pero sí debemos, un día sí y otro también, perfeccionar las leyes de Dios y de la Iglesia. La Iglesia de Cristo debe estar en una continua y constante renovación y perfeccionamiento de sus leyes religiosas, para que cada día nos acerquen un poco más al seguimiento más perfecto de Cristo. Otro mensaje que, según creo yo, también nos brinda esta fiesta de la Transfiguración del Señor es lo que podríamos llamar, con palabras del Papa Francisco, la necesidad de una Iglesia es salida, no pretender encerrar a la Iglesia en la sacristía, o en la capilla, ante el Santísimo. Los tres apóstoles se sentían tan a gusto contemplando a Jesús transfigurado sobre la cumbre del Tabor, que querían quedarse allí a vivir haciendo tres tiendas, una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías. Pero Jesús les manda bajar de la montaña y seguir camino, un camino lleno de peligros y sufrimientos, hacia Jerusalén. Salir de la Iglesia en busca de las ovejas perdidas, para traerlas al redil de Cristo, es ahora y será siempre una tarea complicada. Pero es nuestra tarea, la tarea de Iglesia de Cristo hoy.  En este sentido, dice el Papa Francisco que debemos caminar los cristianos de hoy hacia esta Iglesia, hacia una Iglesia en salida.

XVIII Domingo del Tiempo Ordinario 4 de agosto de 2019



“Ámame por lo que soy y no por lo que tengo.” Así de conciso, el refranero castellano, nos puede resumir a la perfección el mensaje evangélico de este domingo. Acostumbrados a fiarnos sólo de lo que vemos, nuestra fe nos exige algo más: ir al fondo y no quedarnos en lo externo. Las personas, por lo que sea, nos dejamos seducir rápidamente por los sucesos extraordinarios.
El verdadero milagro de Dios entre nosotros es Jesús. Lo demás, incluidos los signos, prodigios y milagros que realizaba, no estaban encaminados ni mucho menos a satisfacer la necesidad puntual del momento. ¡Iban mucho más allá! ¡Jesús era el Hijo de Dios! Sin esa percepción, sin esa fe, sin esa confianza, los milagros no hubieran sido posible.

28 de junio de 2019

sábado 29 DE JUNIO Solemnidad de San Pedro y de San Pablo



Celebramos la festividad de San Pedro y de San Pablo. Hoy, al celebrar esta festividad que rememora los cimientos de nuestra Fe, emergen dos figuras que son asientos indiscutibles de nuestra Iglesia: Pedro y Pablo. En los dos un común denominador: Jesús. En los dos un mismo horizonte: incentivar y animar la fe en Jesucristo. En los dos una fragilidad, su humanidad. En los dos, un toque divino: Dios se sirve, por iniciativa y voluntad propia, para llevar adelante su obra. Y al hilo de la última encíclica del Papa Francisco, retomando el impulso evangelizador de Pedro y Pablo, lo que nunca hemos de olvidar: “el hombre, como la tierra, también es tierra”. Y ello centra lo más genuino del mensaje cristiano: la esperanza, después de nuestro ser tierra, está llamada a la resurrección.

Domingo XXI del Tiempo Ordinario 25 de agosto de 2019

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 13, 22-30 En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas ...